Suenan las xanfainas y ataveles, mientras la tropas de Alfonso VIII descienden por la calle de San Pedro hacia la Plaza Mayor de una Cuenca solemne que le reclama su historia. Tal vez, su esposa, la reina Leonor de Plantagenet querrá recordar este hecho y levantará una catedral a Santa María que ahora servirá de marco teatral a una escenificación popular.

Los actores describen su pasión en una solemne fecha para rememorar escenas de un hecho histórico que marcó la seña de identidad de esta ciudad colgada sobre sus hoces.

Tirurainas y zancudos, caballeros y damas bien desfilan; los tambores le secundan y mientras, desde los Oblatos, aquella corte mora que hizo grande y bella esta ciudad, rendirá sus tropas en una acción de valentía para que San Julián obispo y la Virgen del Sagrario rodeen ese acto solemne que reivindica pasión matea a raudales e institucionalicen para siempre este hecho.

La Cuenca Histórica rememora en su séptimo año, un evento turístico y cultural para el ejercicio didáctico de niños y mayores.

Guardar

Últimas noticias realcionadas